El bien y el mal, la cárcel de la moral

El bien, y el mal, esos conceptos tan antagónicos como diversos.

El ser humano, ha sido dotado con la capacidad de pensar, de reflexionar, de analizar… Tendemos a pensar que existe un concepto de bien y otro de mal rígidos y fijos, es el concepto que nosotros mismos tenemos de bien y de mal, pero no deja de ser «nuestro punto de vista»

El bien y el mal, nos encierran en un círculo vicioso que nos limita, y tiende a culpabilizarnos, o a estigmatizar a otras personas sin conocerlas en base a nuestro concepto de bien y mal

El bien y el mal, son un constructo social, significa que, naturalmente no existen, no son reales, son un concepto ficticio generado por el ser humano, tanto el bien como el mal pueden servir para fines muy buenos como fines horribles, paradíficamente. El bien también puede servir para justificar nuestros actos «cuestionables».

Es decir, el concepto de bien suena tan bonito como es de personal, mira si es personal, que puede servir desde para llevar una vida ética haciendo el bien a los demás, hasta para justificar masacres en nombre de dios (el bien), de una ideología (cada una dice luchar por «el bien») o de un ideal como la justicia o el orden (bien común)

Ilustración original de Manel Vizioso

Concepto

El bien y el mal son conceptos o nociones relativos al sentido, al valor o a las consecuencias de la actuación humana.

El bien y el mal son entendidos como la afirmación (bien) o la negación (mal), de ciertas valoraciones o exigencias, ya sean personales, o de una sociedad en general.

Podemos decir que el bien es lo que se ajusta a lo exigido o satisface valoraciones tales como la verdad, la justicia, el orden, la armonía, el equilibrio, la paz, la libertad… o todo lo que favorece el bienestar, ya sea en el ámbito individual y propio o social y comunitario. El mal, en su caso, es todo lo contrario a lo anterior. 

«El bien es todo lo que está de acuerdo con lo que somos y lo que conviene al ser humano, y el mal es lo contrario: lo que significa la negación de lo que somos y lo que no nos conviene como seres humanos»

-Fernando Savater (filósofo especializado en ética)

Sociedad vs individuo

valores de sociedad

En las sociedades, siempre se ha ha ido formando un concepto general de bien y de mal, una especie de norma moral generalizada, que muchos llevan a rajatabla. Pero paremos un momento a replantearnos que es el bien, y que es el mal en las sociedades.

El concepto de bien y de mal que se tiene en (por ejemplo) la «sociedad occidental», no tendrá nada que ver con el concepto que se tenga en América Latina, o en Estados Unidos.

Por ejemplo, en occidente si te comes un perro, por supuesto, en plano general te verán como un desgraciado, un desalmado o un ser cruel, pero en Oriente esta práctica es bastante común y esta bien vista, así mismo pasa con diversas cuestiones moralmente diversas tales como: sexualidad, religión, verdad, valores, justicia…

Pero aún así, el individuo siempre lleva consigo sus propios valores. Los valores generalizados se nos imponen, y nos impiden pensar por nosotros mismos.

¿Y si librepensamos para analizar en vez de juzgar en base a nuestros valores y prejuicios?

Si nos sintiéramos libres de ser, podríamos expresarnos, y conceptos tan ridículos como el racismo (que digo ridiculos, sin sentido, ojo, no malos), serían, poco a poco erradicados, ya que si no emitiesemos juicios de valor, quizá las personas con posturas racistas (por ejemplo) no se adoptarían una postura defensiva. Ya que al tildarlos de seres horribles por tener posturas racistas (las cuales son conductas aprendidas), estamos marcándolos como enemigos (dehumanizándolos), eliminando así cualquier posibilidad de diálogo, y así, lo que se consigue, es que se reafirmen en sus posturas racistas, en vez de repensar sobre esas ideas.

La mayoría de nosotros, tenemos deseos ocultos, preferencias prohibidas al «público», opiniones que nos callamos por no parecer «malos» (hoy en día pegaría mas «políticamente incorrecto»). Pero si todos nosotros, tuviéramos la libertad absoluta de expresarnos sin miedo, opinar y ser como queramos, podríamos empezar a construir una sociedad libre realmente desde la base, las «relaciones humanas».

PD: Esto es una reflexión, por supuesto que esto, llevado a la práctica y la realidad, en una sociedad a gran escala, llevaría muchos años, mucho esfuerzo y sobretodo, empezar por reformar la base de la sociedad, la educación que damos a las nuevas generaciones.

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